Testimonio de Juan: “El dibujo pasó a la historia”
Cuando Juan tenía solo 8 años, sus padres comenzaron a notar que su sonrisa no solo era particular, sino que también le estaba causando problemas. Sus paletas prominentes y separadas, visibles en cada dibujo familiar que hacía en el colegio, le generaban incomodidad. La risa en público se convirtió en algo que evitaba, y la inseguridad empezó a afectar su autoestima. Además, su maloclusión estaba comenzando a impactar en su salud bucodental, dificultando la masticación y provocando molestias en la mandíbula.



